viernes, 11 de mayo de 2007

Apnea de sueño obstructiva y la mujer embarazada

La mujer experimenta durante su período de embarazo en mayor o menor medida varios cambios propios de su estado – aumento de peso, preeclampsia, aumento de la presión, edema, cansancio y somnolencia. Se desprende del estudio abajo resumido que también suelen presentarse ronquidos indicadores de una apnea de sueño obstructiva, con sus consecuencias – en primer lugar la hipertensión – aunque con anterioridad al embarazo esta apnea no haya existido o no haya sido evidente.


Si bien no deseamos emitir opiniones médicas, podemos suponer que aquella mujer que enfrenta un embarazo y haya presentado signos de una apnea con anterioridad – en particular los ronquidos – desde ya está expuesta a un riesgo mayor de sufrir eventos que afecten el desarrollo gestacional del feto.

Es por ello que pensamos que debería tener especial preocupación en discutir esto con su ginecólogo al momento de planear su embarazo.

No solamente está en juego el desarrollo del niño que ha de venir, sino que también la salud de la madre. Las estadísticas señalan que en Estados Unidos e Inglaterra los desórdenes cardiovasculares debido a hipertensión – de la cual la apnea de sueño obstructiva es causa determinante o contribuyente – durante el embarazo son una de las principales causas de mortalidad materna y una importante causa de morbididad y mortalidad neonatal.

Bibliografía

Chest 2000;117:137-141, Karl A. Franklin et al
Un estudio realizado en la Universidad de Umea en Suecia señala que los ronquidos en embarazadas son un signo de hipertensión inducida por el embarazo y un riesgo de retraso gestacional del feto. El estudio con 502 mujeres que recién habían dado a luz estableció que el 23% había roncado durante el embarazo, mientras que el 4% ya lo hacía antes del mismo. Asimismo, un 14% de las roncadoras presentaban presión alta contra sólo 6% de las no roncadoras. Por último, el control de los recién nacidos arrojó un peso subnormal en 7,1% en las roncadores contra 2,6% en las no roncadoras. Los investigadores infieren que los ronquidos son un signo de apnea de sueño, posible causa determinante o contribuyente de los mayores niveles de presión sanguínea y eventuales eventos cardiovasculares en embarazadas, datos concordantes con la población en general.