Apnea de sueño obstructiva es un síndrome subdiagnosticado cuyo costo para los sistemas de salud pública y privada, debido a la atención separada de las enfermedades coexistentes o comórbidas futuras, es ignorado o subestimado.
Un estudio realizado en Estados Unidos señala que un paciente con apnea de sueño obstructiva recién es diagnosticado después de 7 años desde los primeros síntomas y sólo después de haber consultado en promedio 17 veces con distintos médicos, con los consecuentes costos en horas médicas, examenes, hospitalizaciones y medicamentos, sin haber atinado a identificar la raíz del mal.
La European Respiratory Society señala que pacientes con apnea de sueño obstructiva no diagnosticada demandan gastos médicos significativamente más elevados que otros de la misma edad y sexo. Un estudio de 2 años concluyó que entre 97 pacientes no tratados, los días de hospitalización aumentaban 2,8 veces y originaban mayores costos hospitalarios, con el doble en gastos por honorarios médicos que aquellos en un grupo de control de 97 personas sin apnea de sueño. A lo largo de 10 años se confirmó que gastos hospitalarios y médicos seguían siendo el doble entre pacientes con apnea de sueño obstructiva comparado con grupo de control. En el mismo estudio la European Respiratory Society señala también que la cantidad de días hospitalarios ocupados por la población de pacientes con apnea de sueño obstructiva por atención de distintos síntomas originados en la apnea de sueño, pero no por la apnea de sueño misma, baja de 1,27 día/año antes del tratamiento a 0,53 después del tratamiento.
Si consideramos que la apnea de sueño obstructiva es un síndrome subdiagnosticado y frecuentemente ignorado, podemos presumir que la mayoría de los afectados seguirán gravando recursos de los sistemas de salud por determinados síntomas y enfermedades cuya causa no ha sido identificada.
Si se estableciera la práctica en los consultorios de incluir en el historial clínico los signos de una posible apnea de sueño, mediante un simple y breve cuestionario, esto contribuiría a la identificación precoz del mal para su eventual tratamiento y prevención de sus secuelas, muchas de ellas graves y eventualmente catastróficas.
Bibliografía
Chest 2002;121:164-172 Robert Smith, John Ronald, Kenneth Delaive,Randy Walld, Jure Manfreda, Meir H. Kryger
http://www.chestjournal.org/cgi/content/abstract/121/1/164
Un estudio multidisciplinario realizado en Canadá estableció que los pacientes con síndrome de apnea obstructiva de sueño (AOS) utilizan, con anterioridad al diagnóstico, recursos de los sistemas previsionales de salud en mayor proporción que sujetos de control. Si bien obesidad y ciertos desórdenes cardiovasculares son más frecuentes en pacientes con AOS, la causa precisa de esta mayor utilización aún es incierta. Se compararon 773 pacientes con AOS con un grupo de control de la población general de características similares y se comprobó que el grupo con AOS utilizaba entre 23% y 50% más recursos, comprendidas horas médicas, examenes y hospitalización, durante los 5 años previos al diagnóstico de AOS, que aquellos del grupo de control. Examinados los diagnósticos se comprobó que los pacientes con AOS presentaban un mayor riesgo de hipertensión, falla cardíaca congestiva, arritmias cardíacas, enfermedades cardiovasculares, obstrucción respiratoria crónica y depresión. Se concluyó que entre todos los diagnósticos de comorbidad con AOS, la mayor utilización de recursos era para patologías cardiovasculares y especialmente hipertensión en pacientes con AOS.