Asma y apnea de sueño obstructiva coexisten frecuentemente. Generalmente se agrega a este cuadro reflujo gastroesofágico, el cual puede presentarse independientemente en cualquiera de estas condiciones. Todos interactúan y tienden a agravar los respectivos síntomas que suelen confundirse con el otro, dificultando su diagnóstico. Es posible inferir que tratando uno se puede revertir o aliviar otro.Cuando un evento asmático nocturno coincide con un evento de hipoxia por apnea de sueño obstructiva, es posible inferir una suma de efectos que agrava el episodio.
Bibliografía
En un estudio realizado con 80 pacientes adultos con asma resistente se comprobó que en 20 de ellos coexistía apnea de sueño obstructiva (AOS). Dado que los participantes fueron seleccionados, los investigadores estiman que el porcentaje de concurrencia de estas enfermedades podría elevarse a 25% en una muestra más amplia tomada al azar. Varones obesos presentaban mayor probabilidad de sufrir ambas enfermedades. Concluye que AOS debiera ser considerada como una causa potencialmente reversible de síntomas de asma resistente a terapia.
J Asthma 2003;40(8):865-71 M. Sigla, N. Tov, A. Solomonov, A.H. Rubin, D. Harlev
En una muestra de 22 pacientes ambulatorios con asma resistente a la terapia elegidos al azar y sin evidencia clínica anterior de alteración de sueño, se comprobó que 21 de ellos, utilizando un cuestionario y polisomnografía, presentaban apnea obstructiva de sueño AOS. La severidad de AOS era mayor en casos de terapia contínua con corticosteroides. Se comprobo la frecuente coexistencia de asma, AOS y reflujo gastroesofágico.
Am Rev Respir Dis 1988 Jun;137(6):1502-4 C.S. Chan, A.J. Woolcock and C.E. Sullivan
Nocturnal asthma : role of snoring and obstructive sleep apnea
En el Royal Prince Alfred Hospital, Sydney, Australia, se sometió a 9 paciente con apnea de sueño obstructiva (AOS) y asma coexistentes a un estudio nocturno con presión de oxígeno positiva contínua (CPAP) para intentar estabilizar el asma. Todos sufrían frecuentes ataques de asma nocturnos, resultando en hospitalizaciones y paro respiratorio en 3 de ellos. Todos presentaban síntomas de ronquidos severos, ahogos nocturnos, despertares frecuentes e hipersomnolencia diurna. Todos registraron mejoría en el flujo respiratorio durante el tratamiento. Los resultados sugieren que AOS y ronquidos puedan ser importantes mecanismos desencadenantes de ataques de asma nocturno.