viernes, 11 de mayo de 2007

Apnea de sueño obstructiva y depresión

Es posible que una persona que sufra de una apnea de sueño obstructiva no diagnosticada presente con el tiempo un estado creciente de ansiedad y angustia que puede evolucionar hacia un cuadro depresivo, sin saber a qué atribuirlo. Acudirá a un sicólogo y se analizarán conflictos de familia no resueltos, expectativas de trabajo no alcanzadas, experiencias traumáticas en el curso de la vida y otras tantas posibilidades, pero sin llegar a conclusiones que permitan una aproximación al diagnóstico para poder iniciar un adecuado tratamiento. El sicólogo podrá inclinarse a tratar la consecuencia de una apnea de sueño (la depresión) y sugerir antidepresivos, pero no investigar su posible causa (la apnea de sueño misma) y derivar al paciente a un especialista.

El diagnóstico de esta depresión podría ser mucho más sencillo y ser simplemente correctamente atribuida a una apnea de sueño obstructiva - ansiedad, frustración continua por fracasos en las labores, repetidos incidentes bochornosos por quedar dormido en público, pérdida de autoestima, esfuerzos no recompensados tratando de superar estas situaciones, alteración de la relación de pareja y con la familia - todo debido a los insoportables ronquidos y a un constante estado de somnolencia diurna.

El paciente no debe desanimarse ya que, como lo señala el siguiente estudio, toda vez que esta condición esté vinculada a una apnea de sueño debidamente diagnosticada, su oportuno tratamiento incidirá favorablemente en la mejoría de este cuadro depresivo.
En efecto, si el afectado se ha tratado de su apnea y ya no ronca, ya ha recuperado el rendimiento en su trabajo, ya no teme dormirse en público, su relación de pareja ha mejorado y su autoestima ha sido restablecida ¿porqué seguir deprimido?

Sicólogos y siquiatras pueden cumplir con un rol importante en el tratamiento de la apnea de sueño obstructiva al establecer una posible relación en casos de pacientes con depresión que presentan un cuadro de apnea de sueño. Con un entrenamiento adecuado e interconsulta con un especialista en enfermedades del sueño, podrían favorecer al paciente para remediar ambas condiciones.

Ell riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta hasta en 50% en mujeres mayores depresivas. Eliminando la apnea de sueño obstructiva como posible causa concurrente de la depresión, debería ser posible reducir este porcentaje.

Tal como figura en la bibliografía, el tratamiento de la depresión con antidepresivos y/o antihipertensivos podría exacerbar los síntomas de una apnea de sueño obstructiva. Por otro lado, paradojicamente la administración de estos medicamentos podrían contribuir a evidenciar la sospecha y permitir el diagnóstico de una apnea de sueño en pacientes depresivos.

Bibliografía

NS Spectr Feb 2003;8(2):128-34, Baran y Richter
La mayoría de los estudios concluyen que existe una asociación entre apnea de sueño obstructiva (AOS) y síntomas de depresión. Otras investigaciones han demostrado que síntomas depresivos mejoran con tratamiento de la apnea, y que por el contrario la apnea no tratada puede contribuir a resistencia al tratamiento de alteraciones de estado de ánimo.

Archives of Internal Medicine
Un estudio revela que en una muestra de aproximadamente 93.000 mujeres 16% sufrían depresión y que de éstas un elevado 50% presentaba cardiopatías. Se puede suponer que las conclusiones son igualmente válidas para la población masculina y que en aquellas personas que sufren de depresión asociada a apnea de sueño obstructiva se incrementa significativamente el riesgo de sufrir un infarto cardíaco.

Arch Intern Med 2006;166:1709-1715 Paul E. Peppard, Mariana Sxklo-Coxe,
Mae Hla, Terry Young
Longitudinal Association of Sleep-Related Breathing Disorder and Depression
Desórden respiratorio y depresión han sido asociados independientemente conmorbididad, limitación y discapacitación. 788 hombres y 620 mujeres elegidos al azar fueron evaluados mediante polisomnografía por desórdenes respiratorios relacionados con el sueño (DRRS) y por depresión en la escala de Zung. Se estableció que las posibilidades de depresión, comparadas con individuos sin DRRS, aumentaban 1.6 veces en individuos con DRRS mínimo, 2 veces con DRRS leve, 2.60 veces con DRRS moderado o severo. Se concluyó que la comprobación de una asociación de DRRS con depresión proveen una evidencia consistente de una relación causal entre estas condiciones y debería reforzar la sospecha de depresión en pacientes con DRRS.

Ann Gen Psychiatry 2005;4:13, Carmen M. Schroder, Ruth O’Hara
Depression and obstructive sleep apnea
En la práctica clínica, la presencia de una sintomatología depresiva es frecuentemente considerada en pacientes con AOS y tenida en cuenta para el seguimiento del tratamiento y respuesta al mismo. En cambio, problemas de sueño y particularmente AOS son raramente evaluados en forma regular en pacientes con un desórden depresivo. Sin embargo, AOS no solamente podría estar asociada con un síndrome depresivo sino que su presencia podría también ser responsable del fracaso de la respuesta al tratamiento farmacológico. Además, una AOS no diagnosticada podría ser exacerbada por antidepresivos, tales como benzodiazepinas. Una mayor atención a la relación entre depresión y AOS podría significativamente mejorar el acierto diagnóstico como así también el resultado del tratamiento de ambos desórdenes.