En aquellos casos en que la apnea de sueño obstructiva se origine por una hipertrofia o malformación – mentón retraído, lengua retráctil o gruesa, cuello corto, garganta colapsada, hipertrofia de úvula, amígdalas o adenoides – el especialista podrá recomendar cirugía o implantes correctivos.
El único tratamiento eficaz conocido hasta ahora es el CPAP (siglas inglesas por presión continua positiva de aire). Se trata de una máscara con una boquilla inhaladora que el paciente debe colocarse durante el sueño, unida a una máquina suministradora de oxígeno. Generalmente requiere de un tiempo de adaptación y su uso ha sido adoptado por pacientes con distintos grados de aceptación. En muchos pacientes que lo han adoptado se ha comprobado una desaparición de los ronquidos y una recesión de los síntomas característicos de la apnea de sueño obstructiva.
Si bien las ventajas son indiscutibles al eliminar o al menos reducir los efectos de una apnea de sueño obstructiva – ronquidos, cefaleas, somnolencia, reflujo gastroesofágico nocturno – es razonable suponer que el hecho de estar atado toda la noche a una máquina con una incómoda, esclavizante y deformante máscara no contribuye a crear una atmósfera propicia para una armoniosa intimidad conyugal.
Su relativo alto costo lo hace inaccesible para sectores de menores recursos.
Siempre ha habido en el mercado algunos aditamentos y productos naturales de dudosa eficacia. Se ha anunciado ahora el lanzamiento de un remedio oral para suprimir los ronquidos, lo cual podría contribuir igualmente a paliar determinados síntomas de una apnea de sueño obstructiva. Recomendamos consultar con un médico especializado en transtornos del sueño.